Medicina

Para la mayoría de las personas, tomar un medicamento opioide (hidrocodona, oxicodona, morfina, fentanilo) por poco tiempo después de un accidente, cirugía u otro trauma es una forma segura y efectiva de aliviar el dolor grave. Pero, ¿qué sucede si tu dolor es crónico? Como suele ser el caso de las personas con artritis reumatoide (AR).

Según un nuevo estudio, publicado en la revista Arthritis & Rheumatology, el uso crónico de opioides entre las personas con AR se duplicó entre el 2002 y 2015. Las personas con dolor intenso y las que también tomaron antidepresivos eran las más propensas a convertirse en usuarios a largo plazo de estos medicamentos, de acuerdo al estudio.

Este estudio fue un análisis de más de 26,000 pacientes con AR que formaron parte del registro de Corrona que no estaban tomando opioides cuando comenzó el estudio.

El uso de opioides durante un período prolongado es controversial, ya que cuanto más tiempo uses estos medicamentos, más probabilidades tendrás de volverte adicto a ellos y correr el riesgo de una sobredosis. El Centers for Disease Control(CDC) ahora dice que los opioides no deben ser la primera línea de tratamiento para la mayoría de las personas con dolor crónico, pero no está claro cuántos médicos siguen esta guía.

También es un problema: a veces los medicamentos que no son opioides y los tratamientos no farmacológicos no son suficientes para el dolor grave y duradero, aunque los opioides no son necesariamente la respuesta. Los autores de este nuevo estudio dicen que “no hay clara evidencia de que los opioides son eficaces para el tratamiento del dolor en la AR”. Mientras tanto, los autores del estudio advierten que los pacientes con AR que toman opioides pueden enfrentar un mayor riesgo de fracturas e infecciones graves.

Al igual que con otros usuarios de opioides a largo plazo, las personas con AR deben tomar precauciones para evitar el abuso de sus medicamentos. Estos medicamentos deben tomarse exactamente como fueron recetados, y se debe informar al médico de inmediato si se observan efectos secundarios. La mayoría de los expertos recomiendan usar la dosis más baja posible para obtener alivio. Si sientes la necesidad de tomar píldoras adicionales, asegúrate de hablar con tu médico.