Hay doctores que pueden ser hostiles y tal vez te hagan sentir incomodo. Pero no tienes por que sentirte de esa manera, sino todo lo contrario. Por eso te presentamos a continuación algunas señales que debes reconocer para saber si te está atendiendo un buen reumatólogo.

Química

Si puedes ser capaz de platicar con tu medico acerca de cosas cotidianas como viajes y política, además de tu tratamiento para la artritis, entonces es una señal que de en verdad hay química entre ustedes dos. Por otro lado, si tu doctor no te brinda la confianza suficiente como para decirle como te sientes realmente, lo más seguro es que eso quiera decir que tu doctor no es el indicado para ti.

Debe ser competente


Tu reumatólogo debe de estar bien informado y debe de usar sentido común junto con su inteligencia. Aunque suene como algo obvio, puede haber ocasiones que las respuestas o el tratamiento de tu reumatólogo no te convence. Si sientes que tu reumatólogo está mal informado, puedes buscar otro de inmediato.

Nivel de comodidad

Debes de ser capaz de hablar de todo con tu reumatólogo desde tu dolor de artritis hasta de diarrea, menopausia o algún sangrado de nariz. Cuando tienes artritis, todo lo que ocurra en tu vida es relevante.

“Tienes que sentirte cómodo con tu doctor”, explica el Dr. Blazer. “Tienes que sentirte seguro hablando sobre lo que te está molestando y si te sientes cómodo tomando tu medicamento. Tienes que confiar en que tu doctor elabore un plan terapéutico para que te sientas mejor”.

Es cierto que no todos tienen una gran cantidad de reumatólogos de donde escoger, especialmente los pacientes en áreas menos pobladas. Muchos tienen que viajar horas solo para encontrar un doctor. Pero si tiene el lujo de elegir, se exigente. Esta es tu salud, tu vida y tu futuro está en juego.

“Asegúrate de tener una buena relación con tu doctor”, insiste el Dr. Blazer. “Si no tienes ese nivel de comodidad, quizás deberías de seguir buscando”.

Los puntos de que has encontrado al reumatólogo adecuado

1. Te escucha sin considerar el tiempo.

Muchos pacientes se sienten apresurados dentro y fuera de la oficina, lo que les hace preguntarse si sus doctores si siquiera escucharon algo de lo que dijeron. Un buen reumatólogo te permitirá hablar sobre cada dolor, además del clima (¡lo que podría ser la razón de tu dolor!).

“Es importante pasar tiempo con el paciente y educarlo”, dice el Dr. Blazer. “Si no entiende lo que está pasando, no va a cuidarse adecuadamente”.

2. Son minuciosos

Dado que muchos pacientes se vuelven tímidos una vez que ponen pie en el consultorio del doctor, el Dr. Blazer recomienda llevar una lista de preguntas o inquietudes para platicar acerca de eso con su doctor. El doctor no debería tener problemas para explicarte acerca de tus pruebas de laboratorio y análisis de sangre. Al salir del consultorio, deberías de irte con la sensación de que todas tus dudas fueron aclaradas

3. Te explica acerca de tu tratamiento y más

Un buen doctor debe de tomar el tiempo para contactarte, en caso de que deba darte el resultado de algunos exámenes.

“Mi doctor me llamó el día siguiente de mi última cita para hablar sobre los resultados de mis pruebas de la tiroides. Me sorprendió un poco, pero lo aprecié enormemente”, dice un paciente.

La nueva tecnología puede significar nuevas normas y formas de comunicación para muchos reumatólogos y sus pacientes. “Tengo el número de teléfono personal de mi doctor, así que, si alguna vez necesito algo, puedo llamarla o enviarle un mensaje de texto y siempre me contesta de inmediato”, dice Layla Tzoras.

4. Son honestos y compasivos.

Cuando tienes una enfermedad crónica, no siempre recibes buenas noticias. Así que la forma de hablar de un doctor es importante. “Es probable que tu doctor no tenga artritis, por lo que tal vez no sepan lo que se siente vivir con una enfermedad inflamatoria crónica”, dice el Dr. Blazer.

Sin embargo, hay muchas maneras en que tus doctores y enfermeras pueden demostrar que son capaces de simpatizar contigo, y eso incluye hacer todo lo posible para asegurarse de que tengas el menor dolor posible. Si tienes un doctor que no se detendrá ante nada para que te sientas mejor, entonces tienes a la persona adecuada.

5. Se comunican con tus otros doctores.

La artritis inflamatoria puede causar o estar asociada con otros problemas, desde problemas oculares, ansiedad y depresión o enfermedades autoinmunes. Por lo tanto, es esencial que tu reumatólogo esté en contacto con todos tus doctores, especialmente con tu doctor de atención primaria.

6. Te buscaran un espacio para atenderte

Si has estado en el ejército, sabe que puede pasar mucho tiempo para puedas obtener una cita en un hospital de veteranos y no hay mucho que puedas hacer al respecto. Pero para el resto de nosotros, es totalmente inaceptable esperar meses para una cita, especialmente si tienes un dolor insoportable. Un buen consultorio de reumatólogos encontrará tiempo para ti.

7. Tienen un personal amable y eficiente.

El personal del consultorio de tu doctor debe ayudarte a que tus visitas sean lo más placenteras posible.

“Me encanta que mi enfermera me conozca por mi nombre”, dice Shannon Lockheart. “Ella me extrae la sangre sin dolor cada vez que voy y siempre me devuelve la llamada con la respuesta que necesito después de haber consultado con mi reumatólogo”.

8. Están al día.

¿Cómo saber si tu doctor conoce los avances más recientes en el tratamiento de la AR?

Al elegir un reumatólogo, puedes buscar en línea para ver si tu doctor asiste o habla en conferencias o publica investigaciones en revistas médicas. También puedes llamar a la oficina y preguntar qué se puede esperar de los doctores.

9. Te entienden

De acuerdo con un artículo en Harvard Business Review, compartir un historial cultural o racial con tu doctor puede “ayudar a promover la comunicación y la confianza”. Dado que el 58 por ciento de los doctores son blancos y, según un estudio de UCLA, solo unos pocos doctores tienen procedimientos para conectar a los pacientes con doctores LGBTQ competentes, puede ser difícil para las minorías y la gente gay encontrar a los doctores con los que se sientan más cómodos.

No digo que solo debas ver doctores que sean exactamente como tú, pero podría ayudar.